junio 11, 2026
IMG_8941

Los desastres naturales nos muestran la vulnerabilidad de los seres humanos y la torpeza de las autoridades para gestionar una contingencia. 

No es nuevo observar a la fuerza de la naturaleza y las consecuencias devastadoras que acaban con vidas, hogares y la tranquilidad de cientos de personas. La falta de previsión sigue siendo una constante y el desinterés por actualizar Atlas de Riesgos, una verdad lacerante, más allá de discutir sobre la existencia o no de un fondo de gestión para desastres naturales. 

Para los expertos no queda duda de que los ciclones, terremotos y demás eventos climatológicos irán en aumento, tan solo en lo que va del año las precipitaciones pluviales han demostrado que la Ciudad de México no está preparada para las inundaciones, pese a que las aguas buscan su cauce natural año tras año dentro de la gran urbe edificada sobre un ecosistema lacustre. 

¿Qué decir de la Sierra Norte de Puebla y las ciudades circunvecinas de Veracruz, donde la gran mayoría de sus comunidades fueron arrasadas por lluvias torrenciales y el desbordamiento de ríos como el Chiquito al paso del Huracán Prisilla? La furia de la naturaleza volvió a cobrar víctimas y una cantidad millonaria en daño material e infraestructura social, esperando el paso de los días para encontrar sosiego y el ánimo solidario de las y los mexicanos para regresar a la normalidad, aunque lo vivido quede guardado en la memoria colectiva de los afectados. 

Prisilla deja un recordatorio claro: la imprevisibilidad de los eventos climáticos requiere sistemas de alerta temprana más robustos frente a fragilidades estructurales, lo que obliga a multiplicar capacidades para pasar oportunamente de la reacción a la prevención. Con 100,000 viviendas afectadas a nivel nacional y costos incuantificables, estas lecciones podrían salvar miles de vidas en la próxima temporada de huracanes (que termina el 30 de noviembre).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *